Transacciones en canales digitales, ¿quién es el responsable de las estafas en este medio?

Las transacciones digitales tienen muchos actores involucrados, pero a la hora de fraude son muy pocos los responsables. Determinar esto es una problemática en acenso ya que todas las partes involucradas alegan no ser los culpables del fallo.

Como hemos mencionado en blogs anteriores el creciente uso de medios digitales para realizar compras o bien transacciones bancarias ha hecho que este sea el medio favorito de los cibercriminales. Ahora es mas común ver casos de personas que tienen montos en sus tarjetas de países en los que nunca a estado o bien el desembolso total de sus cuentas.

Por un lado, los usuarios indican que tan solo son victimas y qué no es responsabilidad de ellos las faltas de seguridad que tienen los bancos, mientras que estos dan a entender que muchos de los casos de fraude se dan porque los usuarios no tienen los suficientes cuidados en el manejo de sus datos personales y de esto se aprovechan los cibercriminales.

En el phishing, el estafador envía correos electrónicos con vínculos a páginas web falsas de bancos para que el usuario ingrese la clave de su cuenta.

Método troyano (o de ingreso disimulado), el estafador aloja un programa en la computadora del usuario para conseguir la información bancaria. Y en el keylogger (o llave de conexión), el delincuente obtiene la información con un aparato que memoriza las teclas pulsadas por el usuario.

Ante los fraudes informáticos hay dos escenarios que determinan si el banco es responsable por el daño que sufre el usuario.

El primero se da cuando el cliente bancario es engañado o inducido a error por un delincuente, con sitios web clonados o falsos, para obtener la información bancaria privada. En este caso las entidades bancarias no son responsables, pues el acto delictivo tiene éxito sin acción u omisión del banco.

En el segundo escenario el delincuente consigue el pin o clave bancaria utilizando medios informáticos. En esta situación el responsable podría ser el banco si su sistema informático resulta poco seguro o si alguno de sus empleados puso en riesgo el dinero del usuario.

El principal problema que se da en estos casos es no contar con herramientas de monitoreo lo suficientemente fuertes como para prevenir este tipo de casos. Algunos de estos programas no cuentan con la suficiente tecnología como para estar un paso delante de los criminales y es cuando se dan esta clase de problemas, si bien es cierto hay también cierta responsabilidad de los usuarios, el mayor problema lo presentan las instituciones financieras.

Contar con herramientas de prevención equipadas con machine learning, geolocalización y otras tecnologías es lo que hace un cambio importante en la disminución de casos de fraude. Otra cosa que se debe de tomar en cuenta son los métodos utilizados para cometer estos fraudes, así se tiene un amplio entendimiento de que tecnologías nos ayudarán a prevenirlos. Según lo indica El Financiero

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