El 2021 y el lavado de dinero

 

Mientras el mundo se adaptaba, en este 2021, a volver a la ”normalidad” después del COVID-19 los retos del lavado de dinero seguían pendientes, ya que los cambios sufridos durante el 2021 llevaron al mundo a tomar nuevas acciones desde niveles comerciales hasta financieros.

Estos retos también se vieron afectados por los cambios de los criminales en sus modos de operar ya que durante el 2020 se dieron situaciones de las que ellos aprovecharon las dudas que se presentaron durante los encierros para su beneficio, tomando ventajas de las ayudas de los gobiernos para poder lavar su dinero.

Este 2021 los problemas con el lavado de dinero no han ido a la baja y se han incrementado brechas que se veían desde hace algunos años, siendo una de las principales problemáticas para los países por combatir en el 2022.

En el reporte Basilea demuestra como el pequeño país de Andorra es el país con mejor puntuación con la prevención de lavado de dinero, mientras que el país con la peor puntuación es el país caribeño de Haití. En general, el índice señaló que los países están empeorando a la hora de contrarrestar y prevenir eficazmente los billones de dólares en finanzas ilícitas que fluyen en todo el mundo cada año.

“Es común, decepcionantemente común, que los países obtengan un puntaje alto en cumplimiento técnico pero deficiente, o incluso cero, en términos de efectividad”, según Basilea, y agregó que, en otras palabras, “los países pueden tener sistemas [anti- lavado de dinero / lucha contra el financiamiento del terrorismo (ALD / CFT)] de última generación, de vanguardia, pero sistemas que en la práctica no funcionan”.

Dicho análisis se basa en el estudio de los indicadores de la adherencia de los países a las regulaciones contra el lavado de dinero y la lucha contra el financiamiento del terrorismo. El grupo de vigilancia global con sede en París actualizó su metodología en 2013 para dar una mayor ponderación a la efectividad, pensar en activos decomisados y el éxito en casos grandes, en lugar de cumplimiento técnico o que se cuente con leyes promulgadas.

Este bajo desempeño en efectividad generalmente hace que los países “bajen las clasificaciones del Índice ALD de Basilea a medida que se someten a evaluaciones de cuarta ronda del GAFI, lo que afecta la comparabilidad entre países”.

Si bien el riesgo país es solo uno de los muchos estratos de riesgo que los profesionales de cumplimiento en materia de delitos financieros deben sopesar en las clasificaciones de riesgo individuales y corporativos, puede tener un efecto enorme en la gestión de alertas y los recursos de los investigadores.

En los últimos años, algunos bancos se han vuelto cada vez más cautelosos de exponerse a un escrutinio regulatorio más estricto y sobre la posibilidad de sanciones de cumplimiento de delitos que se han disparado a miles de millones de dólares, que se han involucrado en una tendencia de eliminación de riesgos jurisdiccionales o de risking jurisdiccional donde abandonan vínculos físicos y corresponsales con regiones enteras.

 

Fuente: Delitos Financieros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *